Seleccionar página

El Origen del Ron Bacardi

 

 

Facundo Bacardí Massó (Sitges, Barcelona, España, 1814 — Cuba, 9 de mayo de 1886) fue un empresario Catalàn.

Hijo de un comerciante de vinos de Sitges que en 1830 marchó con su familia a Cuba. Tras establecerse en Santiago de Cuba, Facundo prosperó en el mismo negocio que su padre.

En 1843 se casó con Amalia Victoria Moreau.

Desde 1852 comenzó a experimentar con el proceso de destilación del ron para obtener una bebida más suave. Finalmente dio con una fórmula satisfactoria (inédita en el mercado) y tras adquirir una antigua destilería en Santiago, el 4 de febrero de 1862 fundó la empresa Bacardí (simbolizada por un murciélago) para fabricar y vender el nuevo producto.

Sus hijos José, Emilio y Facundo colaboraron activamente en el negocio familiar.

Los dos últimos apoyaron públicamente la insurrección independentista de 1868, lo que ocasionó que la empresa tuviera algunos problemas con las autoridades.

La marca Bacardí obtuvo en 1876 la Medalla de Oro de la Exposición Universal de Filadelfia (EE.UU.) y posteriormente otros prestigiosos reconocimientos en Europa, Estados Unidos y Cuba. Ese mismo año Facundo Bacardí se retiró del negocio, dejándolo en manos de sus hijos, que más tarde, en la década de los 90, se asociarían con su cuñado Enrique Schueg, gracias a cuyo aporte de capital la empresa se expandió, aumentando las exportaciones y abriéndose a nuevos mercados.

El fundador de la compañía murió diez años después de su retiro.

Su hijo Emilio tuvo contactos con José Martí en 1892 en Nueva York, luchó por la Independencia de Cuba, y llegó a ser el primer alcalde post-colonial de Santiago y senador de la República en 1906

Don Facundo Bacardí Massó y su esposa, Amalia Moreau, se embarcaron en un nuevo negocio en 1862 con la compra de una destilería en Santiago de Cuba.

Después de una extensa experimentación, Don Facundo desarrolló un ron ligero, elegante, con un sabor que contrastaba con la popular aguardiente.

Cuando se instalaron, Doña Amalia descubrió una colonia de murciélagos de la fruta que anidaban en los aleros de la destilería con techo de hojalata, y sugirió a su marido que el murciélago se convirtiera en el símbolo de ron Bacardí.

El murciélago de la fruta era una elección lógica para servir como un logotipo para un licor destilado a base de melaza. Como amigos naturales de la industria de la caña de azúcar, los murciélagos polinizan los cultivos y se alimentan de insectos que dañan la misma

La selección de los murciélagos también tiene raíces en el folclore, pues los murciélagos simbolizan la buena fortuna tanto en la comunidad Valenciana(región natal de los Bacardí) como en las poblaciones indígenas locales cubanos.

De acuerdo a estas tradiciones, los murciélagos representan hermandad, la discreción y la fidelidad. El murciélago ha llegado a encarnar las cualidades de persistencia y determinación de los miembros de la familia Bacardí.

La insistencia de Doña Amalia en la selección de un logotipo memorable resultó ser una decisión de negocios inteligente.

Muchos de los clientes potenciales de Bacardí eran analfabetos, y la imagen del murciélago les ayudó a recordar el ron

Empezaron a pedir “el ron del murciélago” que estaba grabado en los barriles de ron.

Cuando Bacardí comenzó a embotellar su propio ron, cada etiqueta contó con el murciélago Bacardí, y con la firma del propio Don Facundo se aprueba la calidad de los contenidos.

El logotipo del murciélago ha sufrido muchos cambios desde que nació en Santiago de Cuba en 1862.

La primera versión era un murciélago negro de aspecto realista sobre un fondo circular rojo.

Después de la Guerra de Independencia de Cuba, la imagen se actualizó con un dibujo más detallado del murciélago y se le añadió la frase “marca registrada”. La versión del logo se mantuvo por más de medio siglo.

En 1959, se realizaron nuevos cambios en el logo, y han permanecido en gran medida hasta la fecha.

Las características realistas del murciélago se han estilizado, y se añadieron detalles dorados.

Entre 2002 y 2005, se le realizaron retoques de menor importancia: se giró la cabeza del murciélago hacia la derecha como un símbolo de mirar siempre al futuro.